|
Diógenes Laercio - Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres
PITÁGORAS - Libro Octavo
PITÁGORAS (1)
(2)
(3)
(4)
(5)
(cartas de Pitágoras)
30. Hubo cuatro Pitágoras contemporáneos, no muy desemejantes
entre sí. Uno fue crotoniata, hombre tiránico. Otro fliasio, ejercitador de atletas o bien
ungidor de éstos, como quieren algunos. El tercero zacintio, cuyos son los
Arcanos filosóficos, y que fue maestro de ellos; del cual vino el proverbio: Él
lo dijo. Hay quien dice hubo Pitágoras Regino, escultor, el cual parece fue el
primero que halló la euritmía (599) y simetría conjeturando y discurriendo.
Otro, también escultor, samio; otro, orador malo; y otro, médico, que escribió De los
tumores y compuso algo acerca de Hornero; y otro, finalmente, que escribió
en dialecto dórico, como refiere Dionisio. Eratóstenes dice (según escribe
Favorino en su Historia varia, libro VIII) (600) que éste (601) fue el primero
que en la Olimpíada XLVIII fue un púgil muy diestro, llevando todavía cabellera
y clámide purpúrea; pues habiendo sido arrojado así de la escuela de los
muchachos por escarnio y burla, se fue luego a buscar a los hombres luchadores
y los venció. Hay a éste un epigrama muy sencillo que compuso Teeteto, y es:
Si a Pitágoras Samio, oh peregrino,
conociste de oídas,
púgil noble, y criado, yo soy ese
Pitágoras que digo. Si mis hechos
a alguno preguntares,
dirás te cuenta cosas increíbles.
31. Favorino dice que, habiendo Pitágoras usado
de las definiciones tomadas de las materias matemáticas, usó mucho
más esto mismo Sócrates y los de su secta, y después de éstos Aristóteles
y los estoicos. Que fue el primero que llamó mundo al cielo
y redonda (602) a la tierra. Pero Teofrasto lo atribuye a Parménides, y
Zenón a Hesíodo. Dice que un tal Cidón le contradijo, como Antídoco
a Sócrates.
32. Del Pitágoras atleta corría también el epigrama siguiente:
Este púgil imberbe
que a las luchas olímpicas se vino
de los juegos pueriles, es el samio
Pitágoras, e hijo de Crateo.
De nuestro filósofo hay esta carta:
PITÁGORAS A ANAXÍMENES
«Si tú, oh varón grande, no excedieras a Pitágoras en nacimiento y gloria, sin
duda hubieras ya dejado a Mileto para venirte a mí; pero te lo prohíbe el
esplendor de tu casa. Aun a mí me contuviera si me pareciera a Anaxímenes.
Vosotros que soléis abandonar las ciudades por causa de sueños, si lo hacéis
así perderán el ornamento y les será más inminente el daño por parte de los
medos. No es bien estar siempre discurriendo de los astros; importa más tomarse
cuidado de la patria. Aun yo no siempre estoy en mis lucubraciones: también
ando entre las guerras que mutuamente se hacen los italianos.»
33. Y por cuanto hemos tratado de Pitágoras, hablemos
ahora ya de los más célebres pitagóricos. Después de éstos se tratará de
aquellos de quienes algunos escriben en común, o sea esparcidamente; y por
último añadiremos después la serie y sucesión de los más dignos y memorables
hasta Epicuro, como dijimos arriba. De Téano y Telauges ya tratamos; hablemos
ahora primero de Empédocles primeramente, puesto que según algunos fue discípulo de
Pitágoras.
__________
(599) ρυθμοϋ: parece que por ritmo quiso entender euritmia, que yo interpreto gracia en las estatuas.
(600) La edición de Estéfano pone sólo έν τή παντοδαπή ιστορία en su Historia varia; pero en la versión
latina añade libro octavo, como la común.
(601) Τοϋτον, hune, etc. Menagio trae algunas razones para sospechar que aquí puede entenderse nuestro filósofo, puesto que
durante algún tiempo anduvo con
el pelo largo y fue también atleta; pero es más probable fue otro Pitágoras también samio.
(602) στρογγύλην puede también significar cilíndrica.
|