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Diógenes Laercio - Vidas, opiniones y sentencias de los filósofos más ilustres EPICURO - Libro
Décimo
EPICURO (1)
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(7)
(8)
(9) (10)
(11)
(12)
(partes de la filosofía en Epicuro)
22. Divide la filosofía en tres partes o especies: canónica, física y moral. La
canónica contiene el ingreso o aparato de las operaciones, y la da en el libro
titulado Canon. La parte física encierra toda la contemplación de la
naturaleza, y se halla en sus treinta y siete libros De la Naturaleza, y en sus
Cartas por orden alfabético. Y la moral trata de la elección y fuga, y se
contiene en los libros De las Vidas (716), en las Cartas y en el libro Del fin.
Pero se ha acostumbrado poner la canónica unida a la física, y la llaman
criterio, principio y parte elemental o institutiva. A la parte física la
titulan De la generación y corrupción, y De la naturaleza. Y a la moral, De
las cosas elegibles y evitables, De las vidas y Del Fin.
23. Reprueban la dialéctica como superflua, pues en cualquiera cosa les basta a
los físicos entender los nombres. Y Epicuro dice en su Canon que los criterios
de la verdad son los sentidos, las anticipaciones y las pasiones; pero los
epicúreos añaden las accesiones fantásticas de la mente; bien que el mismo
Epicuro dice esto en el Epítome a Herodoto y en las Sentencias escogidas:
«Todo sentido, dice, es irracional e incapaz de memoria alguna; pues ni que se
mueva por sí mismo ni que sea movido por otro, puede añadir ni quitar cosa
alguna. Tampoco hay quien pueda reconvenirlos: no un sentido homogéneo a otro
homogéneo, por ser iguales en fuerzas: no un sentido heterogéneo a otro
heterogéneo, por no ser jueces de unas mismas cosas: ni tampoco un sentido a
otro sentido, pues los tenemos unidos todos. Ni aun la razón puede
reconvenirlos, pues toda razón pende de los sentidos, y la verdad de éstos se
confirma por la certidumbre de las sensaciones. Efectivamente, tanto subsiste
en nosotros el ver y oír, como el sentir dolor. Así que las cosas inciertas se
notan por los signos de las evidencias. Aun las operaciones del entendimiento
dimanan todas de los sentidos, ya por incidencia, ya por analogía, ya por semejanza
y ya por complicación (717); contribuyendo también algo el raciocinio.
Los fantasmas (718) de maniáticos y los que tenemos en sueños son verdaderos y
reales, puesto que mueven; y lo que no es no mueve.»
24. A la anticipación la entienden como comprensión, opinión recta, cogitación
(719), o como un general conocimiento innato, esto es, la reminiscencia de lo
que hemos visto muchas veces, v.gr., tal como
esto es el hombre; pues luego que pronunciamos hombre, al punto por
anticipación conocemos su forma (720), guiándonos los sentidos. Así, que
cualquiera cosa, luego que se le sabe el nombre, ya está manifiesta; y
ciertamente no inquiriríamos lo que inquirimos si antes no lo conociésemos,
v.gr., cuando decimos lo que allá lejos se divisa, ¿es caballo o buey?
Para esto es menester tener anticipadamente conocimiento de la forma del
caballo y del buey, pues no nombraríamos una cosa no habiendo aprendido con
anticipación su figura. Luego las anticipaciones son evidentes. También lo
opinable pende de alguna cosa antes manifiesta, a la cual referimos lo que
hablamos, v.gr., diciendo: ¿De dónde sabemos si esto es hombre?
25. A la opinión la llaman también conjetura o estimación; y dicen que es
verdadera o falsa, a saber: si la atestigua alguna prueba, o bien si no hay
testimonio que la refute, es verdadera; y si no hay prueba que la asevere, o la
hay que la refute, es falsa. De aquí se introdujo la voz permaneciente;
v.gr., permanecer cerca y acercarse a la torre, y observar cuál aparece
de cerca.
26. Dicen que las pasiones son dos, deleite y dolor,
las cuales residen en todos los animales: una es doméstica o propia; la otra es
ajena; y por ellas se juzgan las elecciones y fugas. Que las cuestiones unas
son de cosas, y otras de sólo nombre o voz. Hasta aquí de la división y criterio
sumariamente. Ahora vamos a la carta.
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(716) Que arriba, pár. 20, dijo eran cuatro. Entiendo que en estos libros
comprendía Epicuro la parte moral de su filosofía, cuyo extracto nos ha quedado
en su tercera Carta. Así, aunque en los tres lugares se traduce comúnmente el περί
βίων De las
vidas, no dudo pueda traducirse Del modo de vida.
(717) σύνΟεσιν.
(718) Φαντάσματα.
(719) Uso esta voz puramente latina para expresar mejor la griega νένοισν. El buen concepto que tengo formado de los lectores me alienta
en estas materias a desestimar el sobrecejo de los puristas.
(720) Τύπος.
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