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Historia de la
Filosofía - Jaime Balmes Capítulo
III - FILOSOFÍA DE LA PERSIA
III -
FILOSOFÍA DE LA PERSIA
14.
El libro sagrado de los persas es el Zend-Avesta, atribuído a Zoroastro,
filósofo medo, que vivía en el siglo VI antes de la era cristiana.
Reconoce un Ser supremo, Zernane Akebene, eterno, infinito, fuente de
toda hermosura, origen de la equidad y de la justicia, sin socio, ni
igual, existente y sabio por sí mismo, hacedor de todas las cosas. De su
seno salieron Ormuzd, principio de todo lo bueno, y Ahriman, origen de
todo lo malo; Ormuzd produjo una muchedumbre de genios buenos, así
como Ahriman produjo otra multitud de genios malos. Entre aquellos y
éstos se halla dividido el mundo, y de aquí la lucha en el orden físico
y moral del universo. El alma es inmortal, y después de esta vida le
está reservado el premio o castigo, según merezcan sus obras. La inclinación del hombre al mal proviene del pecado con que se contaminó
el primer padre. La lucha entre Ormuzd y Ahriman tendrá un fin, y el
triunfo quedará por Ormuzd, principio del bien. 15. En la doctrina de
los persas se halla el dualismo, que después se ha
presentado bajo diversas formas en el maniqueísmo antiguo y moderno.
Pero también se descubren en el Zend-Avesta los vestigios de las
tradiciones primitivas: los dogmas de la unidad de Dios, de la
creación, de la inmortalidad del alma, de los premios y castigos en
una vida futura, siendo notable que se encuentre en el mismo error de la
dualidad de los principios un rastro de lo que nos enseña nuestra
religión sobre la rebeldía de algunos espíritus y sus luchas con los
que permanecieron sumisos a la voluntad del Creador.
Historia de la
Filosofía - Jaime Balmes Capítulo
III - FILOSOFÍA DE LA PERSIA
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