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Historia de la
Filosofía - Jaime Balmes
Capítulo XXXI -
LA FILOSOFÍA ENTRE LOS CRISTIANOS
XXXI - LA FILOSOFÍA ENTRE LOS CRISTIANOS
174.
Los cristianos no han descuidado jamás el estudio de la filosofía: los
que pretenden descubrir contrariedad de la razón con la fe, debieran
haber notado que entre los escritores cristianos, aun de los primeros
siglos, se cuentan filósofos eminentes. Las herejías que pulularon en
todas partes, y que nacían particularmente de las escuelas filosóficas,
nunca dejaron de encontrar adversarios que se hallaban a la altura de
los talentos y de la erudición de los innovadores. Baste citar a
San
Agustín, en cuyas obras se hallan tan preciosos tesoros de filosofía,
admirablemente armonizados con la verdad religiosa. En los siglos
posteriores la filosofía se encerró en la Iglesia, o mejor diríamos en
los claustros; y en medio de las tinieblas que cubrieron la Europa
después de la irrupción de los bárbaros del Norte, sólo se ven algunos
resplandores de ciencia filosófica en las soledades de la vida
monástica. 175.
Los cristianos se inclinaban a veces a las doctrinas de Platón, porque
las consideraban más a propósito para la armonía de la razón con la fe;
pero como no podían sacrificar el dogma a las cavilaciones de la razón,
se veían precisados a escoger lo bueno de las escuelas filosóficas y
desechar lo restante; así resultaba que cierto grado de eclecticismo
era para ellos una necesidad, supuesto que quisieran ocuparse de
filosofía, ocupación a que los obligaba el deber de salir a la defensa
de la religión contra los ataques de los filósofos. Así notamos que los
padres de la Iglesia, tanto griegos como latinos, abundan de doctrina y
erudición filosóficas, lo que ha dado origen a que en algunos libros
modernos se destine una parte especial a la exposición de lo que se
llama filosofía de los Padres de la Iglesia. 176.
Reconozco que varios de aquellos ilustres doctores se distinguieron por
su saber en materias filosóficas; pero, hablando en rigor, no se puede
decir que fundasen una escuela filosófica. Las grandes cuestiones que la
filosofía se propone sobre Dios, el hombre y el mundo, todos los
Padres
las resuelven de un mismo modo; y éste no es otro que la doctrina de la
Iglesia. Así, pues, si se habla de filosofía de los Padres, más bien se
la debe referir a la forma que al fondo, al método que a la doctrina, a
lo accesorio que a lo principal; la doctrina fundamental sobre Dios,
el hombre y el mundo, era una sola, la misma para todos, la que enseñó
Jesucristo, y que se perpetúa en la fe de la Iglesia, columna y
firmamento de verdad.
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Filosofía - Jaime Balmes
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