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Historia de la
Filosofía - Jaime Balmes Capítulo
XXXIII -
LA FILOSOFÍA ÁRABE Y JUDÍA
XXXIII - ÁRABES Y JUDÍOS
182.
La irrupción de los sarracenos, si bien produjo grandes desastres a las
letras, no siendo uno de los menores el incendio de la biblioteca de
Alejandría, contribuyó también algún tanto al desarrollo intelectual en
Europa. La pujanza del imperio político despertó entre los árabes la
ambición de la ciencia: no se contentaron con mandar, quisieron lucir.
Al cultivo de la poesía y de las bellas artes unieron el estudio de la
filosofía, dedicándose muy particularmente a la de Aristóteles, cuyas
obras poseían traducidas, aunque no siempre con fidelidad. La
reputación de Alkendi,
Alfarabi, Avicenna,
Algazel, Abubekre,
Averroes y
otros indica la estimación y altura que tuvo entre los árabes la
filosofía. Aunque los cristianos estaban casi siempre en guerra con los
musulmanes, no faltaban momentos de tregua en que se establecían
relaciones entre
ambos pueblos; y además, viviendo en unos mismos países, era inevitable
el que las ideas de los unos se comunicasen a los otros, siquiera se
hubiese de realizar entre el polvo de los combates. 183.
Los judíos en comunicación con los árabes y los cristianos, se
dedicaron también a la filosofía, como lo prueban los nombres de
Aben
Ezra, Jonás Ben y
Maimónides, discípulo de
Averroes. Como los judíos
tenían escuelas en España y Francia, contribuyeron a propagar por el
Occidente las doctrinas de Aristóteles comentadas por los árabes.
Capítulo XXXII - Tiempos que siguieron a la
irrupción de los bárbaros
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